Desde Nueva York, la Fundación participó en distintas instancias de discusión y coordinación sobre sistemas educativos, inteligencia artificial y acción colectiva.
Durante la Semana de Alto Nivel de la Asamblea General de Naciones Unidas, Fundación Reimagina se sumó a encuentros donde la educación ganó visibilidad junto a la inteligencia artificial y la innovación social. Estas son las ideas que trajimos de vuelta.
Las habilidades del futuro en el centro
Desde la jornada de la Red NEST en Education House hasta el cierre de la serie Educación 4.0 del Foro Económico Mundial, apareció una idea compartida: leer, escribir y calcular siguen siendo la base, pero también es urgente el desarrollo del pensamiento crítico, la creatividad y las capacidades cívicas, digitales, científicas y sistémicas. En el Education Futures Forum, dedicado a las nuevas alfabetizaciones para una era en que la IA es el entorno por defecto, una frase resumió el debate: enseñar primero a pensar y luego dejar que los estudiantes construyan. Este enfoque dialoga con nuestra línea de trabajo sobre amplitud del aprendizaje.
Ningún sistema cambia con una sola organización
La Red para la Transformación de los Sistemas Educativos (NEST), estuvo presente en el encuentro Education House UNGA 81 con la sesión “Beyond Projects and Silos: Building Networks for Collective Transformation”, donde Ana María Raad, fundadora de Reimagina, representantes de Brookings Institution y de otras organizaciones de la red abordaron la importancia de pasar de intervenciones aisladas al aprendizaje compartido y el impacto sistémico para crear oportunidades para que los jóvenes desarrollen las capacidades clave para vivir en la sociedad de hoy y mañana.
Esa convicción está detrás de One Billion Futures, iniciativa internacional que aspira a que, al 2040, mil millones de niños y jóvenes del Sur Global cuenten con las habilidades, la agencia y los aprendizajes fundamentales para moldear su propio futuro. Reimagina participó del encuentro de esta red que se realizó en Nueva York, junto a organizaciones de distintas regiones, en la cual se puso el foco en los primeros pasos concretos.
Inteligencia artificial con propósito social
También fuimos parte del encuentro sobre acción colectiva para la innovación social y la IA. En la instancia, se compartió un dato que invita a reflexionar: menos del 1% del gasto corporativo en IA se destina al impacto social, aunque quienes innovan ya la aplican en salud, educación, agricultura y resiliencia climática.
La oportunidad está en codiseñar coaliciones entre tecnología, filantropía y organizaciones sociales, un espacio donde América Latina tiene mucho que aportar.
Lo que nos llevamos
Ana María Raad, fundadora de Reimagina, destacó que “volvemos con la convicción de que estamos trabajando en la dirección correcta: acción colectiva, IA responsable e inclusiva, educación para el futuro y habilidades esenciales. Ahora toca mostrar con evidencia el impacto de nuestros modelos y seguir avanzando en la acción coordinada con otras organizaciones públicas, privadas y de la sociedad civil”.
